Bruselas se convirtió del 5 al 7 de noviembre en la capital mundial del lenguaje claro. La ‘Brussels Plain Language Experience 2025’ acogió a profesionales, instituciones y expertos de todo el mundo para reflexionar sobre el presente y el futuro de una comunicación más comprensible y accesible. Durante tres días, la capital belga fue testigo de debates, experiencias y compromisos que marcarán un antes y un después en la historia del movimiento internacional por el lenguaje claro.
En este contexto, Antonio Martín, embajador de PLAIN en España, ha compartido las cinco claves que resumen el espíritu y los aprendizajes principales del congreso.
Cinco claves para comprender la ‘Brussels Plain Language Experience 2025’
- El compromiso de las instituciones. En este caso, de las europeas: la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Gobierno de Bélgica han dado un ejemplo de compromiso con el lenguaje claro. Y este compromiso se suma a la corriente internacional de éxitos.
- El papel de la ISO 24495 como agente de transformación. En esta línea, han sido numerosas las ponencias sobre su influencia, incluso desde posturas críticas con la norma. Porque el lenguaje claro, según el caso y el contexto -como todo buen ejercicio de empatía-, debe adaptarse a su público incluso por encima de las normas. Ha sido un momento para reconocer que todos los pasos dados han servido para llegar donde estamos ahora. La unión de PLAIN, Clarity e IPLF es vital, como se ha demostrado. El esfuerzo continuo, la insistencia y el tesón nos recuerdan que este movimiento es imparable: esas fueron también las palabras de Joe Kimble en el reconocimiento a toda su trayectoria ejemplar.
- También hay retrocesos. Pero no todo son luces. Es el caso de Nueva Zelanda / Aotearoa: un cambio de gobierno ha derogado la ley por el lenguaje claro que tanto esfuerzo costó levantar. Este país ha sido de los más punteros y ejemplares en nuestra corriente. La representante del país, como el resto de los asistentes, se preguntaba “¿a quién puede beneficiar esta derogación?”. Este también es el caso de EE. UU., donde se ha eliminado la web de lenguaje claro del Gobierno; y el de Argentina, que ha desmantelado el proyecto pionero y ejemplar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Estos retrocesos nos hacen reflexionar sobre los casos en los que no arraiga un plan de lenguaje claro por considerarlo un mero extra, una formación curiosa sin proyección de futuro.
- Lenguaje, diseño y empatía. Hablamos de lenguaje y de diseño, pero sobre todo nos basamos en empatía. Tanto el presidente de PLAIN, Lodewijk van Noort, como la presidenta de Clarity, Julie Clement, hablaron de ética y de humanidad. Vimos varios casos en los que se abordaban intervenciones en contextos de vulnerabilidad, desde la educación financiera en Sudáfrica hasta la participación ciudadana en ayuntamientos de Países Bajos.
- España como caso de estudio. Por nuestra parte, presentamos un balance de España que puede servir de ejemplo. Propusimos crear un sistema básico -un semáforo- que nos indique la situación de la implantación del lenguaje claro en un país. No solo en el número de leyes, sino en todas las estructuras del Estado: en la organización de los poderes, la estructura territorial y la estructura social (desde sindicatos, colegios y asociaciones profesionales, federaciones y empresas).
Han sido tres días para compartir, debatir, aprender y darnos más fuerzas para seguir adelante.

