El juez Juan Carlos Solano Salas explicó a un niño de 11 años, con lenguaje claro, que su tío sería su tutor tras el fallecimiento de su madre en Toluca. La decisión, adoptada por el Juzgado Décimo Primero Familiar del Distrito Judicial de Ecatepec, se comunicó mediante una sentencia de lenguaje claro para garantizar que el menor comprendiera su nueva situación.
En lugar de emplear tecnicismos jurídicos, el magistrado utilizó la comunicación clara para explicarle que su tío se encargaría de su cuidado, educación y desarrollo, y que la decisión se había tomado pensando en su bienestar. Además, el juez le trasladó que tiene derechos, que su opinión cuenta y que no está solo, incluso preguntándole si estaba de acuerdo con la resolución y teniendo en cuenta su respuesta.
Este caso se integra en una estrategia del Poder Judicial de México para impulsar el lenguaje claro en la administración de justicia. En lo que va de año se han elaborado cerca de 170 sentencias en formato accesible dirigidas a colectivos vulnerables como menores, personas con discapacidad, adultos mayores o integrantes de pueblos originarios. Estas resoluciones abordan cuestiones como la guarda y custodia, la pensión alimenticia o la violencia familiar, con el objetivo de que quienes se ven afectados entiendan qué ha decidido un juez y cómo impacta en su vida, situando el interés superior de la infancia en el centro del proceso judicial.

